Formas en las que el estrés puede afectar tu desempeño laboral

Formas en las que el estrés puede afectar tu desempeño laboral

Empresa General Negocio

Todos sabemos que el estrés no es bueno para nosotros. Además de afectar tu salud y bienestar general, un exceso de estrés también puede tener un impacto negativo en tu carrera profesional si no lo manejas adecuadamente. Desde interferir en tu desempeño laboral diario hasta impedir que consigas aumentos y ascensos, los efectos del estrés pueden ir más allá de quemarte en tu trabajo.

Te contamos tres formas en que el estrés puede afectarte en el trabajo y algunos consejos para manejarlo de mejor manera.

  1. Puede llevarte a cometer errores

La relación entre los altos niveles de estrés y la dificultad para dormir es bien conocida, pero el insomnio relacionado con el estrés puede ser más perjudicial que simplemente tener pereza la mañana siguiente. “Cuando estás estresado, a tu cerebro le encanta ayudarte a resolver problemas a las 3 de la mañana”, dice la coach ejecutiva Lynn Carnes. “Pero eso no sirve de nada, porque la mejor manera de contrarrestar los efectos del estrés es dormir. Cuando vas con menos horas de sueño de las que necesitas noche tras noche, los efectos te sorprenden”.

Cuando estás demasiado cansado, habilidades básicas como la atención a los detalles pueden disminuir. Gente que no descansa, puede pasar por alto detalles importantes que un cerebro bien descansado captaría, como un punto decimal en el lugar equivocado en un número crítico en un contrato o enviar los documentos equivocados a la trituradora. Errores frecuentes como éstos pueden hacer que no se te tome en cuenta para proyectos clave, que obtengas una puntuación más baja en las evaluaciones de rendimiento o incluso que te quedes sin un posible aumento de sueldo.

Cómo gestionarlo: Si tienes problemas para dormir lo suficiente, Carnes recomienda decirte a ti mismo que volverás a revisar lo que te preocupa al día siguiente, cuando tengas una mejor perspectiva. Esto da a tu cerebro permiso para desconectarse y puede ayudarte a recuperar el sueño, incluso ante el estrés. Los problemas que parecen muy complejos en la oscuridad de la noche suelen tener una solución con ojos frescos por la mañana.

  1. Puede afectar a tu forma de relacionarte con los demás

Las relaciones que tienes con las personas con las que trabajas pueden desempeñar un papel importante en el éxito general de tu carrera. Cuando estás estresado, no sólo eres incapaz de cultivar plenamente esas relaciones, sino que también puedes acabar dañándolas: piensa en contestar bruscamente a un pasante, ser sarcástico con un compañero de trabajo o ser pasivo-agresivo con tu jefe. Si esto ocurre con demasiada frecuencia, tu reputación en la oficina puede verse afectada.

“El estrés y la presión pueden llevarnos a un modo de supervivencia en el que tendemos a ser más autoprotectores”, dice Carnes. Tu estado de ánimo puede crear un encantador día de verano o una tormenta eléctrica.

Cómo gestionarlo: Una pausa de cinco minutos para el autocuidado puede ayudarte a restablecerte. Ya sea saliendo a tomar el aire, llamando a un amigo o incluso mirando las fotos de tus hijos o mascotas en tu teléfono, es probable que sientas un cambio de actitud que puede ayudarte a evitar que digas algo de lo que te arrepientas después.

  1. Puede acabar con tu creatividad

Tener ideas frescas y soluciones a los problemas que te ayuden a destacar es crucial para el progreso de tu carrera. Pero tu capacidad de pensar estratégicamente puede verse afectada cuando tu mente está en otra parte. Quizás las primeras habilidades laborales que se pierden cuando estás estresado, cansado y con poca energía son la creatividad, seguida de la resolución de problemas.

Cómo gestionarlo: Cuando sientas que tu capacidad cerebral empieza a flaquear, se recomienda dar un pequeño paseo para restablecerse. Y si te cuesta producir contribuciones reflexivas, mantenerte hidratado puede mantenerte alerta y concentrado.

Fuente: Northwestern Mutual

¿Cómo decidir si debes aceptar una oferta de trabajo?

¿Cómo decidir si debes aceptar una oferta de trabajo?

Empresa General

Autora: Michelle Guerrero

Aplicaste, te entrevistaron y recibiste la oferta de trabajo. ¡Felicitaciones!

Es emocionante, pero no la aceptes todavía. En este momento, te conviene hacer una pausa y asegurarte de que el nuevo trabajo se alinee con tus objetivos personales y profesionales.

¿No estás seguro por dónde empezar? Esto es lo que los expertos en carreras dicen que debes preguntarte para poder decidir si debes aceptar una oferta de trabajo.

¿Es esto lo que quiero para la próxima fase de mi carrera?

Antes de que puedas determinar si el puesto es adecuado, primero debes entender tu motivación para buscar un nuevo trabajo.

¿Más dinero? ¿Más desafío? ¿Un reto diferente? También es importante considerar si el nuevo entorno se adapta a tu estilo de trabajo. Hazte preguntas como: ¿En qué tipo de entorno prospero? ¿Prefiero trabajar como colaborador individual, parte de un equipo o ambos?

Solicita una descripción detallada del puesto de trabajo que vas a desempeñar y, en caso de tener dudas, habla con el entrevistador y hazle preguntas para tener una idea de lo que implicarán tus funciones.

¿Soy un buen partido para la cultura empresarial?

No entrarías en una relación romántica sin determinar si eres compatible. Lo mismo ocurre con el compromiso con un nuevo empleador.

Idealmente, tu investigación comienza durante la entrevista, con preguntas como: ¿Por qué está abierto el puesto? ¿Reemplazaría a un titular o se trata de una función completamente nueva? ¿Cómo ven a esa persona en 2 años? También puedes conversar con personas que conoces dentro de la empresa o buscar nuevas conexiones en LinkedIn para obtener información sobre la cultura de la empresa.

Si no tienes una imagen clara de la cultura corporativa de tus rondas de entrevistas, aún tienes una oportunidad después de recibir una oferta. No temas hacer preguntas como, ¿Cómo se reconocen y se resuelven los errores? ¿Qué te hace amar venir a trabajar? ¿Puede compartir ejemplos de la declaración de misión de la empresa en acción?

¿El salario y los beneficios se ajustan a lo que estás buscando?

Incluso si una empresa ofrece más de lo que ganas en tu trabajo actual, es posible que lo estén rebajando en función de lo que es un salario típico para los profesionales en su campo.

El mejor momento para negociar es cuando la empresa está ansiosa por incorporarte. La compensación ofrecida inicialmente rara vez es la mejor que pueden hacer.

Por otro lado, es importante ser realista y respaldar tu negociación con datos, no solo con tus propios sentimientos. Las expectativas salariales deben basarse en la tasa de mercado, no en las obligaciones financieras mensuales de una persona.

Más allá del salario, observa de cerca el resto del paquete de compensación. Examina todo, desde los beneficios de salud (incluidos los dentales, de la vista, la licencia por discapacidad y la licencia por paternidad) hasta las vacaciones y tiempo por enfermedad. Si estás interesado en el desarrollo profesional, pregunta si la empresa ofrece financiación para asistir a cursos o capacitaciones; es probable que muchos de estos beneficios sean negociables.

¿Este trabajo se adapta a tu estilo de vida?

¿Cuánto tiempo pasarás viajando? ¿Tienes la opción de trabajar de forma remota? Es posible que un trabajo que requiera mucho tiempo fuera de casa no sea adecuado para un nuevo padre o alguien que simplemente no disfruta de los viajes de trabajo. Pero un trabajo en el que no hay viajes en absoluto podría volverse aburrido rápidamente para un empleado con pasión por los viajes.

¿Estoy tratando de salir de una mala situación?

Puede ser tentador saltar si estás tratando de huir de un lugar de trabajo tóxico. Pero si te mueves demasiado rápido, o ignoras un mal presentimiento que tienes sobre el nuevo trabajo, puedes descubrir que el césped no siempre es más verde.

Incluso si todo se alinea y se ve bien en el papel, no existe una manera segura de saber con certeza que un trabajo será el ajuste perfecto para ti. Todo puede cambiar en cualquier momento: gestión, fusiones y quién sabe qué más.

Siéntate con la oferta de trabajo, presta atención a cómo te sientes sobre el trabajo y la empresa, y tendrás una idea de la decisión correcta.

Fuente: Northwestern Mutual

El valor emocional y financiero del trabajo

El valor emocional y financiero del trabajo

Empresa General Negocio

Autora: Lourdes Hernández

Una de las actividades en las que más tiempo invertimos es en el trabajo.

De los 18 a los 65 años más o menos, dedicamos ocho horas diarias al trabajo. Se trata de una relación total con nuestra vida.

Dar un significado o un propósito a tu trabajo lo vuelve más intenso y digno de vivir.

Significado del trabajo:

¿Qué más le puedo dar a mi cliente? ¿Qué más puedo ofrecer en mi trabajo? ¿Cómo impulso más a la empresa? A veces los clientes quieren solo vivir una buena experiencia.

Si vendes focos, das iluminación.

Si trabajas en un call center, eres solucionador de problemas, das alegrías.

Encuentra un propósito que te haga trascender a niveles superiores.

Sentimiento y enfoque del trabajo:

¿Cómo me siento desempeñando esta función? ¿Entusiasmado o siento que es una carga? ¿Veo a cada cliente como otra pesadez? ¿Pienso que cada hora será más larga?

¿Hacia dónde va tu atención? Nos sacamos el aire, pero no hacemos nada concreto. Perdemos mucho tiempo en cosas irrelevantes.

Podemos llenar de carga positiva a nuestro trabajo. No verlo como una obligación.

La frase: “El trabajo es tan malo que hasta nos pagan por hacerlo”, tiene una connotación negativa. Debería ser: “Me gusta mucho mi trabajo y además me pagan por hacerlo”.

Recuerda que tú eliges ser contratado. Tú eliges esa empresa.

Nadie te obligó.

De ti depende si lo sufres o lo disfrutas cada día.

Así no sea el trabajo de tus sueños, entrega tu mente y tu corazón al servicio que das. Así sea algo repetitivo, hazlo con actitud abierta y positiva, pues la actitud se percibe.

Busca la forma de tener momentos agradables en tu trabajo; descansos, música agradable, coffee breaks, investigar más.

Perder el trabajo

Las personas que no tiene trabajo están afectadas financiera y emocionalmente.

El despido y el rechazo en la búsqueda del nuevo empleo, hieren los sentimientos.

“Yo caí en depresión cuando perdí mi trabajo” – dice Memo Osuna. Estuve seis meses desempleado.

Lo malo es que relacionamos el trabajo con nuestro valor personal.

Según Memo, él no había salido a vacaciones en 14 años y de pronto se vio con todo el tiempo libre, sin tener en qué ocuparlo.

Esa dedicación exagerada al trabajo fue negativa porque debió hacer uso del derecho a descansar, que no sólo es legal, sino recomendable para la salud.

Quien ha perdido el trabajo lo valora, lo cual es bueno. En adelante, lo va a cuidar.

El trabajo incluye un valor financiero:

  1. Para el colaborador: su sueldo. En tu entrevista es momento de negociar las prestaciones que vas a recibir a cambio de tu trabajo. Recibirás el salario cada quincena, será mensual, hay comisiones, hay bonos. Tienes que averiguar todo.
  2. Para la empresa: utilidades. Cómo tu labor diaria ayuda a que la empresa produzca ganancias. Si no las produce está en peligro de cerrar. Es como si fuera una orquesta en que cada uno tiene una partitura y un instrumento que compone una música bella. No solo es ir y sentarme. ¿Qué haces para generar dinero a la empresa? Si no lo haces, tu propio empleo está en peligro. Debe ser un ganar-ganar. El empresario pone la logística, los medios, para que tú trabajes, ¿qué pones tú?
  3. Para el país: beneficios sociales y económicos. Nuestro trabajo da riqueza al país, con impuestos, con productividad.

Además, puedes ir ascendiendo, aprendiendo más, recibiendo mejor paga, que la empresa crezca, etc.

Imagínate una ciudad donde todo el mundo trabaje con entusiasmo, productividad, pasión, transparencia. Podría disminuir la delincuencia, las adicciones, la pobreza. Es un medio de servir, no solo de llevar a mi casa el sustento.

El trabajo va de la mano con otros valores como: puntualidad, actitud positiva, laboriosidad, creatividad, generosidad, servicio, entrega.

La idea es que llegues a tu casa diciendo: ¡hoy di lo mejor de mí!

Fuente: Paola Álvarez, @mejoratugente

Beneficios de la inteligencia emocional en el trabajo

Beneficios de la inteligencia emocional en el trabajo

Empresa General

Autora: Lourdes Hernández

Todos conocemos personas que tienen el control de sus emociones, solucionan conflictos con un análisis apropiado y una sonrisa. También conocemos quienes leen nuestras emociones, son empáticos y nos calman. Estas personas tienen Inteligencia Emocional (IE).

Los beneficios de desarrollar la IE son:

  • Mejora en la toma de decisiones
  • Mejora el bienestar personal
  • Produce logros en equipo
  • Reduce el estrés laboral
  • Reduce los cambios de carácter

Las condiciones para tener IE son: genética (por ejemplo, se nace con la habilidad para resolver problemas, es decir Inteligencia Lógico-matemática; o se nace con la facilidad para desarrollar relaciones, es decir Inteligencia Emocional) el entorno y el aprendizaje. Con base a esta última condición, se puede desarrollar la IE.

Las estrategias para mejorar la IE son:

A nivel personal:

Introspección: Identificar nuestras emociones al reaccionar a estímulos o presión y reflexionar sobre cómo potenciar ese estado emocional; aceptar la retroalimentación de las personas que nos rodean; conocernos más y actuar para mejorar.

Autocontrol: Manejar nuestras emociones y conversación interna; visualizarnos triunfando, recargando nuestro día a día.

A nivel social:

Despertar social: Identificar nuestra expresión corporal; cada una de nuestras relaciones; imaginarnos en los zapatos de otro y reconocer lo que nos hace daño para canalizarlo en favor nuestro o del equipo.

Administración de relaciones: Selectividad y prioridad en nuestras relaciones más cercanas; formar redes de contactos relevantes; hacer preguntas y escuchar activamente en vez de esperar para poder hablar; dar retroalimentación sincera; colaborar desinteresadamente, servir a los demás; utilizar las emociones con trascendencia.

Pon en práctica: Anotar un punto cada vez que controlamos nuestras emociones y las utilizamos para trascender hacia algo mejor. Ejemplo: algún compañero de trabajo te hace un reclamo con mal tono, tú no respondes ese momento, respiras y analizas la situación. Después le escribes un mensaje agradable en el que le pides un mejor trato. Para reforzar tu actuación controlada, te premias con algo que te gusta.

Fuentes:

Mi Casa Resource Center

www.mindtools.com