Beneficios de la inteligencia emocional en el trabajo

Beneficios de la inteligencia emocional en el trabajo

Empresa General

Autora: Lourdes Hernández

Todos conocemos personas que tienen el control de sus emociones, solucionan conflictos con un análisis apropiado y una sonrisa. También conocemos quienes leen nuestras emociones, son empáticos y nos calman. Estas personas tienen Inteligencia Emocional (IE).

Los beneficios de desarrollar la IE son:

  • Mejora en la toma de decisiones
  • Mejora el bienestar personal
  • Produce logros en equipo
  • Reduce el estrés laboral
  • Reduce los cambios de carácter

Las condiciones para tener IE son: genética (por ejemplo, se nace con la habilidad para resolver problemas, es decir Inteligencia Lógico-matemática; o se nace con la facilidad para desarrollar relaciones, es decir Inteligencia Emocional) el entorno y el aprendizaje. Con base a esta última condición, se puede desarrollar la IE.

Las estrategias para mejorar la IE son:

A nivel personal:

Introspección: Identificar nuestras emociones al reaccionar a estímulos o presión y reflexionar sobre cómo potenciar ese estado emocional; aceptar la retroalimentación de las personas que nos rodean; conocernos más y actuar para mejorar.

Autocontrol: Manejar nuestras emociones y conversación interna; visualizarnos triunfando, recargando nuestro día a día.

A nivel social:

Despertar social: Identificar nuestra expresión corporal; cada una de nuestras relaciones; imaginarnos en los zapatos de otro y reconocer lo que nos hace daño para canalizarlo en favor nuestro o del equipo.

Administración de relaciones: Selectividad y prioridad en nuestras relaciones más cercanas; formar redes de contactos relevantes; hacer preguntas y escuchar activamente en vez de esperar para poder hablar; dar retroalimentación sincera; colaborar desinteresadamente, servir a los demás; utilizar las emociones con trascendencia.

Pon en práctica: Anotar un punto cada vez que controlamos nuestras emociones y las utilizamos para trascender hacia algo mejor. Ejemplo: algún compañero de trabajo te hace un reclamo con mal tono, tú no respondes ese momento, respiras y analizas la situación. Después le escribes un mensaje agradable en el que le pides un mejor trato. Para reforzar tu actuación controlada, te premias con algo que te gusta.

Fuentes:

Mi Casa Resource Center

www.mindtools.com